Segunda Oportunidad

¿Qué pasa si tengo avalistas y entro en la Ley de la Segunda Oportunidad?

¿Qué pasa si tengo avalistas y entro en la Ley de la Segunda Oportunidad?

Uno de los temores más habituales de quienes valoran acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad es qué ocurrirá con los avalistas de sus deudas. En España, es muy común que familiares cercanos: padres, hermanos o incluso parejas firmen como garantes en un préstamo personal, una hipoteca o un crédito empresarial. Y la gran pregunta es: si me libero de la deuda con la Ley de la Segunda Oportunidad, también queda liberado mi avalista?

La respuesta no es sencilla y depende de la situación concreta. La normativa concursal protege al deudor principal, pero los avalistas siguen siendo responsables en muchos casos, ya que su obligación es independiente. Este punto genera dudas, tensiones familiares y, sobre todo, la necesidad de contar con asesoramiento jurídico especializado para evitar sorpresas.

En este artículo explicaremos qué dice la legislación sobre los avalistas, cómo les afecta la Ley de la Segunda Oportunidad, qué opciones tienen y cuáles son las recomendaciones más habituales en la práctica legal.

¿Qué es un avalista y qué papel tiene en una deuda?

El avalista es la persona que garantiza el cumplimiento de una deuda cuando el deudor principal no puede pagar. En la práctica, el avalista se convierte en un garante solidario, lo que significa que la entidad financiera o el acreedor puede dirigirse directamente contra él sin necesidad de agotar primero las vías contra el deudor.

Fundamento legal

El artículo 1822 del Código Civil define el contrato de fianza (aval) como aquel por el cual una persona se compromete a pagar o cumplir por un tercero en caso de que este no lo haga. En términos sencillos: si el deudor no responde, el avalista sí debe hacerlo.

Diferencia entre deudor principal y avalista

  • Deudor principal: es quien recibe el préstamo o crédito y asume la obligación directa de devolverlo.
  • Avalista: es quien garantiza con su patrimonio el cumplimiento de esa deuda si el deudor incumple.

Por ello, el avalista no es un mero “testigo” del préstamo, sino un corresponsable legal de la deuda. Esta diferencia es crucial para entender qué ocurre cuando el deudor se acoge a la Ley de la Segunda Oportunidad.

avalista firmando contrato de segunda oportunidad

Efectos de la Ley de la Segunda Oportunidad sobre los avalistas

Cuando una persona se acoge a la Ley de la Segunda Oportunidad y obtiene la Exoneración del Pasivo Insatisfecho (EPI), el beneficio afecta únicamente al deudor principal que ha tramitado el procedimiento. Esto significa que el avalista no queda liberado automáticamente de su obligación frente al acreedor mientras persista la deuda.

Lo que ocurre con el deudor principal

  • El deudor que se acoge a la Ley puede ver canceladas o reestructuradas sus deudas, siempre que cumpla con los requisitos de buena fe y con los límites que establece la normativa (TRLC, arts. 486 a 502).
  • A partir de la resolución judicial, queda protegido frente a embargos y reclamaciones de esas deudas.

Lo que ocurre con los avalistas

  • Los avalistas siguen siendo responsables de la deuda frente al acreedor.
  • La entidad financiera puede reclamarles el pago de la totalidad de la obligación pendiente, incluso aunque el deudor principal haya sido exonerado.
  • Esto se debe a que el aval es una obligación independiente, regulada en el artículo 1822 del Código Civil, y no se extingue por la exoneración concedida al deudor.

En otras palabras: la Ley de la Segunda Oportunidad protege al deudor, pero no arrastra automáticamente la liberación del avalista.

¿Sabes cuáles son los pros y contras de la Ley de Segunda Oportunidad? Te lo contamos todo.

Situaciones prácticas más habituales

La figura del avalista aparece en muchos tipos de contratos financieros en España. Por eso, entender cómo les afecta la Ley de la Segunda Oportunidad es clave antes de iniciar un procedimiento.

1. Préstamos personales con aval

Es habitual que los bancos exijan un avalista en préstamos personales o de consumo cuando consideran que el deudor no tiene suficiente solvencia.

  • Efecto: si el deudor obtiene la exoneración, el banco puede reclamar la deuda completa al avalista.

2. Avales en hipotecas

En muchos casos, padres o familiares firman como avalistas en la hipoteca de una vivienda.

  • Efecto: aunque el deudor principal logre la exoneración de la deuda hipotecaria residual tras la ejecución del inmueble, el avalista sigue obligado a responder frente al banco por la parte garantizada.

3. Avales en préstamos de autónomos o pymes familiares

Es muy común que un autónomo que inicia un negocio cuente con el aval de su pareja o de sus padres para obtener financiación.

En todos estos escenarios, la conclusión es la misma: la exoneración protege al deudor, pero no libera al avalista.

avalista firmando por la ley de segunda oportunidad

¿Puede un avalista acogerse también a la Ley de la Segunda Oportunidad?

Sí. Aunque el avalista no queda automáticamente liberado cuando el deudor principal obtiene la Exoneración del Pasivo Insatisfecho (EPI), tiene la posibilidad de acogerse él mismo a la Ley de la Segunda Oportunidad si cumple los requisitos legales.

Condiciones para que el avalista pueda solicitar la Ley

  • Ser persona física (particular o autónomo).
  • Estar en situación de insolvencia real, es decir, que no pueda afrontar el pago de las deudas que se le reclaman.
  • Actuar de buena fe, lo que implica no haber ocultado patrimonio ni haber cometido delitos económicos en los últimos 10 años.
  • Tener deudas con más de un acreedor, ya que si solo se sostiene la deuda por el aval, no cumplirá el requisito de tener pluralidad de deudas.
  • Cumplir los límites en deudas públicas, pudiendo exonerarse hasta un tope de 10.000 € con Hacienda y otros 10.000 € con la Seguridad Social, según la Ley 16/2022.

Implicación práctica

Si el avalista se ve obligado a pagar la deuda por la reclamación del banco, esa obligación puede llevarle también a la insolvencia. En ese caso, tiene derecho a iniciar su propio procedimiento de Segunda Oportunidad y solicitar la exoneración.

De esta forma, aunque el avalista no quede liberado por la exoneración del deudor principal, sí puede buscar protección legal a través de su propio proceso concursal.

Recomendaciones legales si tienes avalistas

Si vas a acogerte a la Ley de la Segunda Oportunidad y tienes avalistas en tus deudas, es fundamental actuar con previsión y asesoramiento especializado. Estas son algunas recomendaciones clave:

1. Analizar la situación global

Antes de iniciar el procedimiento, conviene revisar todas las deudas, identificar qué préstamos tienen avalistas y calcular el impacto que podría tener la exoneración sobre ellos.

2. Valorar la posibilidad de que el avalista también se acoja a la Ley

Si el avalista no puede hacer frente a la deuda que le reclamen, puede iniciar su propio procedimiento de Segunda Oportunidad. Esto suele ocurrir en casos de avales familiares en hipotecas o negocios fallidos.

3. Negociar con la entidad acreedora

En algunos casos, los abogados especializados logran negociar con la entidad para alcanzar acuerdos de pago más flexibles que protejan parcialmente al avalista.

4. Evitar decisiones precipitadas

Renunciar a la Ley de la Segunda Oportunidad por miedo a perjudicar al avalista puede ser un error. Lo más recomendable es valorar todas las opciones legales, ya que en muchos casos la solución pasa por una estrategia conjunta de deudor y avalista.

5. Contar con asesoría experta

La figura del avalista añade complejidad al proceso. Por eso, un despacho especializado en la Ley de la Segunda Oportunidad puede diseñar un plan a medida, teniendo en cuenta tanto la protección del deudor como la situación de los avalistas.

Resumen de: ¿qué pasa con los avalistas en la Ley de la Segunda Oportunidad?

La Ley de la Segunda Oportunidad puede ser la solución para liberarte de tus deudas, pero si tienes avalistas es fundamental entender que ellos no quedan automáticamente protegidos. Los bancos o acreedores pueden seguir reclamándoles, lo que suele generar tensiones familiares y nuevas preocupaciones.

La buena noticia es que existen alternativas legales para los avalistas, incluida la posibilidad de acogerse también a este mecanismo si cumplen los requisitos. Cada caso requiere un análisis individualizado y una estrategia bien diseñada para proteger tanto al deudor como a sus garantes.

En nuestro despacho podemos ayudarte. Somos especialistas en la Ley de la Segunda Oportunidad y estudiamos tu situación y la de tus avalistas para ofrecerte la mejor solución posible. Te acompañamos durante todo el proceso para que puedas recuperar tu tranquilidad financiera con todas las garantías legales.

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